Reseñar que un jugador, celebro sus 150 partidos, desde la temporada 2015/16 vistiendo y defendiendo con orgullo la camiseta de Hogar Alcarreño.
Siempre en su sitio tanto en el campo como fuera de él, excelente trato con el balón y con sus compañeros, líder en el terreno de juego y en el vestuario, un excelente capitán que luce los galones con liderazgo, educación, respeto, trabajo y sobre todo mucha humildad.
Imagen de los jóvenes a quienes trasmite la historia y la responsabilidad de lucir nuestro escudo, algo que lleva en sus genes.
Con Mario y su hermana Paula en el equipo Femenino, sigue la saga de su padre Javier Escamilla , también jugador y uno de los refundadores del Hogar Alcarreño en la nueva andadura.